Como podar un Rosal

Como podar un Rosal

La poda de rosales es uno de los cuidados más importantes que estas flores necesitan, para así crecer fuertes y sanas. Es la forma de eliminar la madera muerta y así contar con bonitas rosas. De esta forma, se deberá podar el rosal al menos una vez al año, aunque pueden realizarse diversas podas. 

Pasos a seguir:
1- En primer lugar, cabe destacar que el mes de marzo es el más adecuado para llevar a cabo la poda del rosal, una vez haya pasado la época fría y especialmente las heladas.
2- Asimismo, podemos complementarlo podando los rosales en noviembre, con la que eliminaremos los restos de madera muerta y las flores marchitas.
3- Para llevar a cabo la poda del rosal, necesitarás unas tijeras de podar bien afiladas para conseguir un corte limpio. Asimismo, deberás cortar en bisel y tratar de hacerlo siempre por encima de una yema.
4- Al podar un rosal, deberemos quitar los chupones y la madera muerta, es decir, todas aquellas ramas que no estén sanas o no produzcan flores. De esta forma, evitaremos que consuman agua y nutrientes de forma innecesaria, reconocerás los chupones porque las hojas son verde claro y más pequeñas.
5- También deberás eliminar las flores marchitas y frutos, que además de dar mal aspecto al rosal, consumirán energías. Siempre deberemos conservar las ramas jóvenes y aquellas que tengan yemas, es decir, de donde después saldrán las rosas.

6- Cabe destacar que una rama vigorosa deberá podarse por encima de la cuarta o quinta yema, ya que será capaz de alimentar los 4-5 brotes que surjan de ella; por el contrario, a una rama débil se le dejará un máximo de una o dos yemas.